TÉCNICA CRANEOSACRAL

El cráneo no es un “casco” rígido, si no que está formado por huesos articulados entre sí. Éstas articulaciones craneales, tienen como finalidad permitir el movimiento (mircromovimiento), así como la deformabilidad,  para  poder asumir las presiones y tensiones a las que se ve sometido.

Éstas tensiones las “sufre”el craneo  desde que está el útero materno, al tener que pasar por el canal del parto, o posteriormente con las tensiones del día a día. Cuando esto ocurre el craneo pierde su capacidad de deformabilidad, dando lugar a numerosas disfunciones.

Con la técnica craneosacral  buscaremos que el craneo recupere su funcionalidad, para conseguir una buena competencia de todas las estructuras que dependen de él con unas maniobras manuales suaves y no invasivas.

Esta técnica es especialmente efectiva en bebés y niños, aunque también puede aplicarse con buenos resultados en adultos de cualquier edad.

TÉCNICA VISCERAL:

Las vísceras al igual que el resto de las estructuras del cuerpo deben tener la capacidad de moverse libremente para poder funcionar correctamente, si no es así se espasman.

Con un trabajo de osteopatía visceral podemos conseguir la libertad de movimiento necesaria para la correcta actividad de los órganos. Esta técnica está especialmente indicada en bebés, siendo muy beneficiosa para prevenir y corregir los cólicos del lactante y ayudar a madurar su sistema digestivo. También está indicado para el buen funcionamiento visceral en adultos.