La propuesta del Proceso Corporal Integrativo -PCI- consiste en un trabajo de movimiento corporal con el apoyo de la música a partir de las instrucciones de un facilitador. Su finalidad es mejorar la integración de nuestra experiencia emocional y vital, poniendo en juego la expresividad, lo lúdico, la conciencia del cuerpo, la sensibilidad estética y la meditación.

Entre sus efectos están el experimentar un mayor centramiento, mejor manejo del estrés, mayor conexión con la satisfacción y una mayor presencia.